No es la música de los vecinos ni mucho menos los ronquidos de algún familiar en el cuarto contiguo. Tampoco la cantidad de focos apagados o los milimétricos parches de luz que puedan hacerse para que ni un destello más entre a la habitación. A veces, nuestro cerebro no se calla, insiste y continúa incluso si ya se aplicaron las condiciones para silenciarlo. Nuestra mente es una asombrosa masa electrificada que muchas veces nos cuesta controlar, sobre todo de noche.

Dormir antes de esta hora podría mejorar la salud mental, según un estudio

Los pensamientos acelerados son uno de los síntomas más comunes del insomnio. Nuestro cerebro, considerado el objeto más complejo del universo conocido, o al menos eso afirman los estudiosos, puede ser igual de difícil de apagar por más que las luces ya estén bajadas. Aunque apoyemos la cabeza sobre la almohada, nuestra corteza prefrontal aún no terminó su jornada y las ideas rebotan de un lado a otro.

Qué es la perturbación mental nocturna

Los psicólogos le llaman perturbación mental. De acuerdo con Luc Beaudoin, profesor adjunto de la Universidad Simon Fraser de Canadá y autor del libro “Productividad cognitiva: Cómo usar el conocimiento para ser profundamente eficaz”, quien explicó a BBC News cuáles eran las técnicas para poner orden a toda esa masa informe de reflexiones agotadoras, este es un patrón repetitivo de pensamiento negativo y parte de él ni siquiera es consciente.

Muchas veces nos obsesionamos con los errores, analizamos en exceso el día, nos preocupamos por el mañana. Este escenario es peor en personas con problemas de salud mental, pero le puede pasar a cualquiera, especialmente en este 2026 donde hay demasiado que hacer o la vida no va como queremos.

La reorganización cognitiva como solución

Beaudoin cree tener la solución ante este panorama y lo llama "reorganización cognitiva", un truco mental que aprovecha lo que sucede en el cerebro al inicio del sueño, ese estado intermedio, parecido a un letargo, donde no estás del todo consciente, pero tampoco del todo dormido.

“El sueño no se inicia de forma instantánea. Se produce gradualmente”, explicó el especialista. “Es un momento único del día en el que el intelecto no está del todo conectado”. La técnica de reorganización cognitiva busca aportar cierta estructura a tus ideas, justo cuando sentís que se descontrolan. Imita el funcionamiento natural del cerebro, creando una especie de presentación visual de imágenes inconexas que te inducen a un estado de adormecimiento.

Cómo poner en práctica el ejercicio de la reorganización cognitiva

La aplicación de este método es simple y consiste en obligar a la mente a imaginar cosas una tras otra. Para ponerlo en práctica, Beaudoin sugiere elegir un vocablo cualquiera, por ejemplo, "piano". El primer paso es visualizar un piano durante unos cinco o seis segundos, recreando la escena en el cerebro. Luego, se debe deletrear el término y, por cada letra que la compone, encontrar la mayor cantidad de asociaciones posibles. Con la letra "P", se puede pensar en palabras como melocotón, Plutón o pupila, manteniendo cada objeto en el foco de atención por unos segundos antes de pasar a la siguiente letra.

La clave del éxito de este ejercicio radica en que las imágenes visualizadas están conectadas de manera muy vaga entre sí, lo que imita el comportamiento natural del cerebro cuando se duerme por sí solo. Además, la técnica se ubica en un punto de equilibrio perfecto entre el pensamiento consciente e inconsciente: es lo suficientemente compleja como para bloquear las preocupaciones cotidianas, como las deudas o los pendientes del día siguiente, pero no tan difícil como para requerir un esfuerzo mental agotador.

La importancia de la higiene del sueño

A pesar de los resultados alentadores obtenidos en sus pruebas piloto, el especialista advierte que la reorganización cognitiva no hace milagros por sí sola y debe complementarse con una buena higiene del sueño.

Factores como evitar el consumo de cafeína a últimas horas del día resultan fundamentales, ya que ningún esfuerzo mental podrá ganarle a los efectos de un espresso doble antes de acostarse. Sin embargo, para quienes lidian con la rumiación nocturna, este truco promete ser la llave para conciliar el descanso en un abrir y cerrar de ojos.